3/17/2017

Mensaje no enviado

Me angustié mucho por algo. Te quise preguntar, preguntarte si a vos te pasaba lo mismo. Pero el terror a molestar, a sobrar.

—¿Estás muy ocupada?
—Sí, estoy hablando para cambiar reales y con la abogada.
—Dale. Te hablo después.

Es casualidad. Hablamos todo el día, pero justo ahora no podés. Casualidad.

El mensaje nunca enviado.

¿Nunca te pasó de ver una foto tuya de chiquita y llorar? Sin saber por qué, simplemente llorar. Como si te diera verguenza mirar a tu yo de la niñez. Como si quisieras pedirle perdón.

Tengo ganas de tomar y de escribir.

Buen fin de semana para quien lea estas palabras.

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