9/07/2016

Fantasía o realidad

Hace unos meses estábamos con el otro administrador de PPE en un bar a la vuelta de la facultad. Estábamos tomando unas cervezas, riéndonos de nada, tirando algunas ideas para la página.

En un momento de la noche, cuando ya habían pasado más de diez cervezas, entre historias e ideas, le dije:

—Te das cuenta que esta es la vida de fantasía, ¿no? Que no es la vida real.
—¿A qué te referís?
—A todo esto. Lo que hablamos, el alcohol, este bar, la calle. Todo. Es fantasía, no es de verdad. En un rato, horas más, horas menos, cada uno vuelve a su casa y mañana se levanta para ir a trabajar. Y arranca la vida real.

Él se levantó, me miró con un gesto de tristeza que no le había visto nunca, me palmeó la espalda y me dijo:

—Ya lo sé, loco. Ya lo sé. Pero prefiero olvidarme por un rato.

Y le dio un trago más a la cerveza.