9/28/2016

Correr el día de la primavera

No suelo escribir así, ni este tipo de cosas, pero leí una entrada en otro blog y me despertó las ganas de contarlo.

Resulta que hace unos meses, el verano pasado, me enteré que tengo panza. Lo que empezó con un "jaja, mirá la pancita de borracho que pegaste" se transformó en un "estás más gordo". Sinceramente esto no me interesó nunca. Siempre fui flaco, muy, al punto de que se me notaban las costillas. No me interesaba para nada mi físico, no le daba importancia. Hasta que me di cuenta que tengo panza.

Aumenté alrededor de 15kg, todos concentrados ahí. No crecí de espaldas ni de pecho (claro, para eso hay que hacer gimnasia). Fui a la nutricionista y me dijo que tengo que dejar de tomar cerveza, así que dejé de ir a la nutricionista. Mi amigo, que es preparador físico, me dijo que con tomar sólo los fines de semana y correr dos o tres veces por semana la panza baja.

La semana pasada, día de la primavera, corrí por primera vez. Confirmé mi teoría de que es muy aburrido, pero una aplicación que me bajé y Callejeros sonando de fondo la hicieron un poquito más divertida. Clavé los 3km que me había recomendado mi amigo, así que me sentía bastante bien.

Mientras corría, alrededor de la plaza del shopping de Devoto, muchos chicos festejaban el día de la primavera. Había un grupo de tres chicos y tres chicas, unos 15 años, tomando fernet y fumando porro. Cada vez que pasaba corriendo los veía, y me veía a mí hace casi diez años, con su edad, haciendo lo mismo. Y me veo ahora, pisando mis 25, corriendo para bajar la panza.

Ellos a veces me miraban, porque en cada vuelta yo los miraba con nostalgia, y seguramente pensaban "gordo bufarra, dejá de mirar pendejos". Y yo tenía ganas de ir, y sentarme a tomar y fumar con ellos, y escuchar sus incoherencias adolescentes. Y decirles "fumen, tomen, hagan lo que quieran, cojan todos con todos, aprovechen porque en unos años tienen que trabajar y les crece la panza, y los días de la primavera en vez de hacer todo esto van a salir a correr".

Terminé muy cansado y sin decirles nada. Estaba satisfecho, igualmente. Le prometí a mi amigo que iría otra vez el domingo y el martes (ayer), con los mismos 3km.

El fin de semana tomé y comí como hacía tiempo no lo hacía. Ayer llegué hasta la plaza, vestido y todo, pero hacía tanto calor que me senté en el pasto y me tomé tres cervezas.

"El cuerpo es sólo la carrocería de la mente", leí por ahí alguna vez. Que linda manera de decirte gordo.

3 comentarios:

Camila Poblete dijo...

Mi vieja me dijo que estoy gorda, que tengo que dejar de tomar tanta birra, que paja es darse cuenta de eso.

BarbiSch dijo...

Gracias por tu anécdota! me encantó (porque me identifica, además). Por cierto, yo empecé crossfit y ni siquiera hice las 8 clases del mes. Llegué a la 5ta y abandoné.
Aguante la cerveza. :) un beso y te sigo leyendo!

Melisa dijo...

Volví a abrir la cajita fuerte que es el blogspot y me encontré con mi blog, con mis cosas (que ya por suerte están más que enterradas); y también, me encontré con tus comentarios, que siempre eran un regalito que me hacías, sin conocernos claro, pero siempre estabas ahí al pie del cañón.
Me dio mucho gusto entrar al tuyo y ver que seguiste escribiendo.

Te mando un abrazo cibernético!