1/31/2016

Qué se yo

Hoy te iba a leer un cuento, uno de Dolina. En realidad te lo quiero leer desde hace varios días, pero me olvido. Dolina fue el primer escritor que leí por decisión propia, fue el primero que me cambió el rumbo. En fin, te iba a leer pero no te pude leer nada, porque te fuiste enojada. O triste, o algo. No sé por qué. Pero te fuiste, y ahora estoy borracho. No es correlativo, no. Sólo lo digo. Si te hubieses ido contenta igualmente yo estaría borracho ahora.

No sé qué decir cuando me decís que escribo lindo. Nunca sé qué decir.

Ahora estoy esperando al Pela porque vamos a comer un asado a lo del Pitu, para ultimar los detalles del viaje a Brasil. Me mandó un mensaje "compré un cajón todo para vos". ¿Por qué todos dan por sobreentendido que quiero tomar? A veces no quiero. Qué se yo.

No puedo ni escribir, la puta madre. Tengo que terminar algunos cuentos, tengo que seguir con la novela. Y no puedo ni mover las manos. Ayer te diste cuenta, viste cómo me temblaban. Y te tuve que contar mi secreto, hermosa. Te tuve que contar que tengo los nervios a la miseria cuando tomo varios días seguidos.

Sos tan linda, por favor. Ya sé por qué te enojaste, y es una pavada.

Quizás no soy tan bueno como vos creés, quizás ni siquiera sé escribir.

Ojalá nunca te decepcione.

Ojalá nunca te des cuenta.

1 comentario:

BarbiSch dijo...

Me gusta cómo funciona tu marote