12/17/2015

Si es amor...

- Creo que es la primera vez que es amor.
- ¿Ya dijiste eso otras veces, no?
- Sí, dos. Creo.
- ¿Y?
- Es distinto ahora.
- ¿Por qué?
- Empecemos por decir que Yanina, la primera, no cuenta. Éramos chicos, y muy diferentes. Era el típico noviazgo adolescente. Fueron tres años, igual, pero nada. El primero habrá sido bueno, los otros dos los padecí. Digamos que terminé con ella bastante tiempo antes de decírselo. No, definitivamente no tenía nada que ver con el amor.
- ¿Y Milagros?
- Sí, quizás Mili sí. Fue el momento, igual. Después de tres años de estar con una persona que me oprimía conocí a alguien que me enseñó cómo debería ser una relación.
- ¿Y qué pasó?
- Nada, qué se yo. Éramos más chicos. Yo estaba bastante enfermo. Le controlaba con quién hablaba, a dónde salía, cómo se vestía, todo eso que ahora critico. Estuvimos un año, palabras más palabras menos. Ponele que lo mejor fueron los primeros meses, después para el olvido.
- Bueno, ¿pero no fue amor eso?
- No sé, qué se yo. Es distinto a lo que siento ahora. Me gustó un tiempo, pero después la veía distinta. Ahora lo pienso a la distancia y no entiendo cómo estuve con ella, nos veo muy distantes. Pero, repito, éramos chicos. En esa época yo no era como soy ahora, y supongo que ella debe haber cambiado varias cosas, también.
- ¿Qué no te gustaba?
- No, antes no me daba cuenta. Bah, sí, al final sí. No sé, era muy de esas personas que "me gusta lo que me gusta y lo demás es una mierda", y ni conocía a fondo lo que le gustaba, y lo que criticaba sólo tocaba de oído. Pero qué se yo, quizás yo también lo hacía. Pasaron tres o cuatro años ya, crecimos.
- ¿Y por qué decís que estabas enfermo?
- Porque sí, no sabía disfrutar de algo lindo. Ella sumaba a esto, igual, pero la culpa era mía. De hecho casi todo lo malo que pasó lo generé yo. Le revisaba el celular, me acuerdo y no lo puedo creer. Definitivamente era una persona completamente distinta en ese sentido. Y cuando empecé con Antito era igual, pero un día me frenó y me puso los puntos. Fue muy gracioso.
- ¿Y con ella sí es amor?
- Creo que sí. Estoy seguro, de hecho. No sabés cómo me hizo crecer Antito. Como persona, digo. Yo a ella también, igual, pero estamos hablando de mí. La veo y me genera algo lindo, me genera cosas buenas. Es como que el sólo hecho de que ella esté presente enciende absolutamente todo. Conocí muchas personas en mi vida, y la mayoría me apagaba. Tengo la teoría de que cada uno tiene una chispita adentro, una flama. Bueno, Yanina, Milagros, y todas las demás que pasaron fugazmente por acá, me apagaban. O todas no, algunas no hacían nada, no pasaba nada. Pero Anto me enciende, anto sopla y la chispa se enciende, arde y se vuelve una llamarada inmensa.
- Sí, estamos de acuerdo en que eso es amor entonces.

1 comentario:

Milu dijo...

Nico! cuando me pongo a leer cosas paso por acá y con tanta referencia, nobleza obliga, tengo que comentar. Seguís escribiendo desde vos y está bueno. Igual me estoy enterando de que me revisabas el celular y me reí un poco, lo siento. Me alegro por que hayas cambiado y salud por tu amor!