5/02/2015

Buenas noches

Estoy ebrio. Hola.

Miré Vélez - San Lorenzo y me bajé cuatro cervezas solo. La cerveza no me pone ebrio, pero perdimos y me bajó todo de golpe, supongo.

En el entretiempo escribí un texto acerca del yo y del él. La diferencia entre la primera y la tercera persona, el hecho de narrar el ahora desde el ayer. No es fácil, no señor. Se me ocurrió ayer, mientras dormía con mi novia. Me explotó la cabeza, fue un flash. Se me vinieron todas las palabras juntas, y me tuve que levantar. Ella se quejó, completamente dormida, balbuceó una queja porque estaba dormida sobre mi hombro. Y yo me fui al comedor y tipeé lo que quería en la notebook. Pero no se guardó, no. Y hoy, en la máquina de escribir, traté de escribir lo mismo (y supongo que pude, aunque siempre queda la idea de que lo mejor se evaporó durante el sueño, lo cual es falso supongo).

Ayer en la feria del libro me robé diecisiete libros. Y fue mi record. Algo así de $1700 creo. Y a mi novia le regalé, robado también, el de Soriano que tanto quería. A mi no me gustó, pero ella lo quería. Planeta te lo cobraba $250 cuando no vale ni la mitad. Y lo robé. Y me dijo que conmigo le gusta ir porque le da adrenalina robar. Es muy inocente en algunas cosas. Y me gusta que así sea. Porque se pone colarada cuando mete un libro sin pagar en la cartera. Porque cuando nos quisieron cobrar $120 dos panchos y dos cocas y yo empecé a los gritos, ella bajó la cabeza y se sonrió de la verguenza, billete en mano de por medio. Y yo le grité a la chica que vendía que era una delincuente, lo cité algunos conceptos de justicia social y ella me trató de pelotudo, que ella sólo era una empleada. Le grité más fuerte que era cómplice, y nos fuimos, sin dar derecho a réplica.

Está por pasar Emi, nos juntamos con el Pela y el Laucha a ver boxeo. Vamos a comer asado y a tomar vino. El asado y el vino me hacen feliz.

Estoy volviendo a escribir.

No es fácil pasar de la primera, a la segunda, a la tercera y volver. Creéme.

J.P. Donleavy lo hizo a la perfección. Pero porque era él.

Salú!

1 comentario:

Alma vacía dijo...

-Lo de los libros: son un grande (ojo, dependiendo a quién le estés robando)
-Lo de los panchos: a los empleados nunca, en todo caso a romper vidrieras
-Lo de la pelea: un fracaso. Me cagaron, aposté whiskys y chelas por el Pacquiao y todo fue un robo y ahora tengo que pagar por esa estafa.

No puedo dormir.
¿Cómo demuestro que no soy un robot?