11/15/2014

Hola

- Que felices que somos, ¿no?
- Sí, la verdad que sí.

Le miento a mi madre.

Estoy borracho. Siempre estoy borracho. A veces pienso que está mal, que mientras menos dependas de algunas cosas mejor. A veces pienso que está bien, que te eleva y saca lo mejor de vos.

Hace tiempo no escribo acá. Hace tiempo no escribo. Tengo una página en Tumblr, subo cuentos. Subí dos. Tengo varios escritos. Supongamos que acá me puedo descargar de otra manera. Descargar es el verbo.

Estoy en el patio, voy por la quinta cerveza y terminé "Música de cañerías" de Bukowski más rápido de lo que hubiese querido.

Suena Fito. Que linda está la noche. Hoy voy a salir con Emiliano a tomar algo. Tomar algo es ponerse más borracho de lo que cada uno está. Anto se juntaba con los del trabajo.

Anto es la mujer más hermosa que conocí en mi vida. No hablo físicamente, no. Eso también, igual. Es la mejor persona, y saca mi mejor persona. Y yo me caigo, siempre me caí, y ella me levanta, y me empuja, y me lleva arrastrando. Me lleva allá, a donde están mis sueños y yo no puedo llegar solo porque soy muy boludo.

Hoy estoy así. Pagando con plástico, gatillando cuotas. Quién me viera. Gano más plata de la que puedo gastar, pero no me interesa. Me aburro de lunes a viernes, sufro, la paso mal. A veces lloro. Voy al baño en la oficina y lloro. Tengo el trabajo que quería cuando tenía diez años. En una oficina, con un escritorio para mi solo y ganando plata para comprarme un celular que vale más que la tele que también me compré.

Mientras tanto Anto sigue empujándome, secándome las lágrimas, motivándome a escribir. Pero yo soy muy cagón. Extraño a Pablo, él me entendía. Dejé por cagón, también.

Y por ahí está la posibilidad de PPT, para algo estudié. Escribir en La Garganta. Y no me animo a nada, no puedo pegar el salto. Es más fácil seguir llorando en el baño y tener más de veinte lucas en la cuenta para cubrir la tarjeta de crédito. Bien que no lloro cuando tengo el celular en la mano, o cuando veo una serie en full hd. Que frívolo que soy, por favor.

Lo único positivo sería ahorrar, y viajar. Y ahorrro, sí. No lo sé hacer, pero lo hago. París, allá voy.

Tengo una biblioteca nueva. Me la regaló ella, claro. La hizo ella, literal. Tengo más autores que libros. Que lindo que es leer.

Me quedan dos cervezas, que tiran hasta la hora de irme. Cada vez hace más calor.

Cuando escribo se me pasa todo. Estoy más cerca de lo que sueño y más lejos de las oficinas, los jefes y los televisores a 12 cuotas.

Escribo, poco, pero siempre. Y es lo único que sé hacer.

Estoy bien.




3 comentarios:

Pablo dijo...

Quería saber de vos. Un abrazo.

Die dijo...

Eso eso, usarlo para viajar mil viajes !
Un abrazo loco.

Alma vacía dijo...

Me caes bien.