12/18/2013

Diez y veintiseis

El reloj suena a las cinco de la mañana, aunque me tenga que levantar dos horas después. Es una costumbre que tengo desde muy chico, desde que descubrí esa hermosa sensación que genera despertarse y descubrir que todavía falta para levantarse, y así poder seguir durmiendo. Lamentablemente lo tomé como hábito, entonces me acostumbré a que el reloj suene a las cinco y después a las siete. La sorpresa constante no sorprende, leí alguna vez por ahí.

Las cuadras que me separan de la esquina donde me pasan a buscar alcanza sólo para una canción, así que hay que elegirla muy bien. Malditas mañanas en las cuales me cruzo a alguien y me pierdo diez o quince segundos de canción, generalmente los pasajes que más disfruto. Eva maneja, y yo voy atrás en el medio rodeado de mujeres que dicen "hasta mañana, chicas" por mera costumbre de que no haya nadie en el medio. Pero hace cinco meses estoy yo, y a veces se les escapa un "hasta mañana, chicas... hasta mañana, Nico".

Alito, todas las mañanas, toma un café caliente mientras fuma en el patio. No importa qué temperatura haga, ese ritual no se toca jamás. Somos demasiado parecidos por lo poco que pude averiguar, seríamos amigos si se permitiera cambiar esa mueca de seriedad que tiene todo el tiempo con todo el mundo. Se cogió a una piba cualquiera, ella quedó embarazada y se tuvo que hacer cargo. Hoy se aman, están muy enamorados. Viven juntos, en una casa que pudieron obtener gracias a Cristina, con una hermosa hija.

Andrea no me veía hace dos años. Me dijo que estoy más lindo, aunque con la misma idea de querer tratar de entender todo lo que me pasa. Nos reímos cuando trata de darme su punto de vista y, antes de que hable, le digo que sí, que yo también lo pensé así. "¿Si ya lo pensaste para qué me pagás?". Es demasiado inteligente, extrañaba muchísimo hablar con ella. "Me acuerdo lo que te costó dejar a Yanina, por suerte pudiste. Después estaba esta chica, tu vecina, ¿cómo se llamaba?". Por aquellos días hizo que pierda mi prejuicio hacia su profesión.

Paz. Amor.

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