10/08/2013

Primavera III

Recorremos los bares de toda al Ciudad. Me hace viajar cuando odio viajar, todo por ella.

- Vamos a Caballito, que hay un bar que te va a gustar.

Y sí, me gusta. Y venden la cerveza en esos megachops de 3lts, y nos podríamos tomar mil de esos, y nos reímos de absolutamente todo. Todo el bar se convierte en motivo de burla.

Y después al telo, completamente borrachos. Cada viernes o sábado uno distinto. ¿Y si hay veinte minutos de espera? Vamos a fumar a la puerta, dale. Y me muero de risa cuando entrás fumando como si nada, mientras la recepción entera te mira. Estás más allá de esos límites absurdos que me encanta romper.

Y esto no lo vas a leer, claro que no. Pero me encantás, y necesito decírtelo por algún lado. Aunque ya nos digamos que nos gustamos, y aunque vos ya hayas dicho que estamos en la etapa de enamoramiento, y que los defectos que ahora ignoramos no nos van a importar cuando nos demos cuenta que nos queremos, que casi todos los vamos a aceptar.

- Tengo miedo, linda.
- ¿De repetir historias?
- Algo así.
- Yo también, uno siempre piensa que le va a pasar lo mismo. Pero son personas y situaciones diferentes. Vos sos distinto, miro a los demás y doy gracias de haberte conocido.
- Sí, ya sé.
- Nos merecemos algo mejor.

Que ganas de abrazarte y dormir con vos, hermosa.

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