5/19/2013

Y así estamos, querida mía. Hace una hora llegué, ponele. Y llegué, muy borracho. Como siempre. Y me doy asco. Como siempre. Y los ojos chocan muy fuerte, y los nervios tocan límites inimaginables. Y me pongo a leer cosas viejas, y de fondo suenan Los Smiths un tanto fuerte. Y mi vieja se levanta y me caga a pedos porque llegué a cualquier hora y estoy haciendo un quilombo bárbaro. Y "sos un vago de mierda, vos seguís así que vas a ir bien". Y sí, ya sé. Y pienso, y no paro de pensar. Y tomé demasiado, y ahora no puedo dormir y mañana va a ser un domingo durísimo. ¿Y cuándo escribo así? Horrible. Y fumé y tomé mucho. Y no, no da. Ya fue, ya estoy grande. Y no fue de fiesta, no. Fue totalmente de decadencia. Y no sé que hacer. Lo juro. Y escribo esto y me arrepiento. De esto, de lo que tomé, de todo. Los ojos rebotan más fuerte, ya casi no ven. Los dientes chillan. La boca está inquieta. ¿Y yo? Acá, preso de todo esto. Y tardo mucho en escribir, borro cada falta de ortografía para que no se note tanto. Siempre se trata de eso, que no se note. Cuando hablás, besás o cojés. Que no se note que estás absolutamente solo en el universo y que te aferrás a cualquier cosa para encontrar una salida. Todos son salvavidas, ponele. Y los nervios siguen a flor de piel, y me empiezo a perseguir. Es raro y gracioso, porque escribo lo que debería ser inconsciente y, sin embargo, lo siento cada vez más afuera. Y no, no doy más. Perdón, pero así no puedo seguir. No, ya no.

Hasta mañana, JÁ! Nos vemos en cualquier bondi!

1 comentario:

Die dijo...

"Y los ojos chocan muy fuerte"
Qué frase.

Qué película? Me dio intriga! Jajaja, un abrazo grande viejito.