3/22/2013

Wish you were here...



Un día me hiciste descubrir esta hermosa canción a través de tu piano. Desde esa tarde que cada vez que la escucho se me viene tu figura moviéndose de un lado a otro, meneando la cabeza hacia arriba con los ojos cerrados y tus manos que parecen moverse por voluntad propia. La cantamos juntos y a los gritos un veinte de abril después de hacer el amor. O lo que fuera que hayamos hecho, no importa. Sólo sé que tus ojos posados sobre los míos fue lo mejor que me había pasado en muchos años. Y me gustó. Y te quise. Al final no fueron tus ojos los que me vieron aterrizando en Ámsterdam, ni fueron tus manos las que me guiaron a la confianza. Con el tiempo entendí que no eras vos quien me hacía feliz, y sin embargo no conocí nada más lindo que despertarme a tu lado como consecuencia de tu voz susurrando “Wish you were here…”.

1 comentario:

Die dijo...

Éste, por ejemplo, es otro de los tantos textos tuyos que me guardo en una carpeta.
A veces la abro y leo varios hasta "Los chicos de la esquina" y entonces suspiro alegremente.