12/04/2012

Psicología barata y zapatos de goma!

La conocí en un cumpleaños de un conocido en común, de esos donde uno va más por el alcohol y los invitados que por el cumpleañero mismo. En un momento yo me quedé solo en un costado, sentado en un sillón y tomando cerveza, entonces ella se me acercó, se sentó al lado y prendió un cigarrillo. Ni siquiera la miré, estaba distraído escuchando a otra chica contando algo un tanto aburrido. Ella también miraba esa situación aunque parecía no prestarle mucha atención, hasta que en un momento, y sin dejar de mirar, acercó su boca a mi oído y soltó en voz baja como para que sólo yo escuche:

- Habla mucho y muy rápido, da detalles insignificantes. Usa constantemente muletillas innecesarias para expresarse. Se acomoda el flequillo y arquea los ojos hacia arriba, de izquierda a derecha. Realiza una afirmación, aunque rápidamente vuelve la vista hacia su novio y corrige dicha afirmación que sonaba tan segura y verdadera. Le cambia un detalle sin sentido y que había pasado desapercibido para todos los que la escuchan -pausó sus palabras durante unos segundos sólo para darle otra pitada a su cigarrillo-. Ella le es infiel, él no lo sabe.

Pocas personas logran dejarme en jaque con palabras, ella fue una (y en el primer encuentro, lo que se valora mucho más). Giré para decirle algo y ella me estaba mirando fijo. Me regaló una hermosa sonrisa, apagó el cigarrillo en un cenicero y se levantó para perderse entre la gente.

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