7/31/2012

Me intriga...

(al menos eso dice en el borde de mi cuaderno).
Desarmé la cama que tenía de más y quedó un vacío inmenso en la habitación.
Me dan miedo las nuevas sombras, no las reconozco.


Carecía de imaginación. Cuando escribía sobre algo, tenía que inspirarse concretamente en tiempo y lugar, de la forma más similar posible a lo que quería redactar. Por eso, cuando escribía sobre una feliz pareja en la plaza, se iba hasta la plaza de la estación a ver como los enamorados la recorrían de la mano. En contra parte, cuando escribía acerca del desamor, se lo podía encontrar en el bar de las cinco esquinas, el cual estaba repleto de hombres frustrados que buscaban saciar su vacío con whisky sin hielo. De esta manera, lograba el máximo grado de inspiración a la hora de contar historias a través de la tinta. Un día de verano, esos de mucho calor donde cuesta respirar, decidió escribir acerca de la libertad. Prendió fuego su casa, su auto y se despojó de todas sus posesiones materiales. Comenzó a correr desnudo por la ciudad, ante la sorpresa de todos aquellos que se cruzaba. Entró a un edificio, subió a lo más alto del mismo y se paró en el borde, con un lápiz y un papel en la mano. Respiró hondo y saltó. Cayó con una sonrisa en el rostro. Pudo encontrar el significado de la libertad, por más que hoy las noticias lo tilden de loco y en su papel solo haya garabatos ilegibles, a causa de escribir en el aire.


1 comentario:

Flop dijo...

No se por qué te entiendo tanto.
supongo que si, que me tenés en fb pero ya no recuerdo tu nombre. Que mal y vieja estoy.