4/07/2012

De tinta y vino.

Anteayer vino gente a mi casa, tomamos mucho y hasta muy tarde. Se fueron y me quedé tomando, solo, y escuchando música. Al otro día me levanté a eso de las cuatro de la tarde, con un dolor de cabeza espantoso y con tres estrofas escritas (una en cada papel diferente, los cuales se encontraban apilados sobre la mesita de luz) A pesar de que no eran consecutivos, los transcribo como me parece:


Por cerebro un corazón, al menos hoy por hoy.
Y la razón escondida más allá de la utopía,
escapa lejos, porque está lejos de ser mía.
No la necesito, al menos hoy por hoy.

¿Cómo frenar si la subida es en bajada,
si tus labios son un trampolín hacia la nada?
Sobran los motivos, pero a veces no alcanzan.
Igualmente te espero fumando en la terraza.

Continúa noche a noche la fiesta y el vino,
aunque no siempre alcanza si no estás conmigo.
Por mis venas corre siempre sangre caliente,
no dejes que me pierda entre toda la gente.


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