1/02/2012

Preso en mi ciudad!


Hace muchísimos años, en el norte de lo que hoy en día es Salta, existía una tribu llamada Opheros. Una de las características particulares de dicha tribu, y el motivo de éstas líneas, es que su sistema de castigo se basaba en que cada uno se dictaba su sentencia, según crea la gravedad de lo cometido.

Esto me llevó a la idea de cómo, muchas veces e imitando a los Opheros, cada cual se crea su propia cárcel. La mía la hice yo mismo, hace uno o dos meses (me duele no recordar la fecha) Es fría, muy fría y oscura, y tan chica que puedo entrar yo sólo (con algún que otro vicio a mano) A veces trato de salir, pero tengo las manos esposadas a la pared. Por la ventana puedo ver el sol, está cerca, hermoso y radiante como siempre, esperando que me libere y vuelva a volar hacia allá.

No se qué me duele más de todo esto, el hecho de que cada día me siento más preso en ésto que yo mismo cree, o que me puedo librar cuando yo quiera, porque se donde está la llave.

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