12/27/2011

Historia II

Una hermosa chica se había mudado hacía un par de días a la vuelta de mi casa. Siempre me quedaba hablando un largo rato cuando me la cruzaba en el almacén de la esquina, o cuando forzaba el encuentro con alguna que otra excusa tonta. Mis intenciones puramente sexuales se fueron disipando con el paso de los encuentros, cada vez más duraderos, al descubrir qué clase de chica era. Se llamaba Luciana, aunque bien podría haberse llamado Valeria. Era igual a ella. El pelo negro y largo, ese flequillo recto y perfecto, sus ojos verdes grandes como limones (que se tornaban rojizos de cuando en cuando), esa nariz perfecta, esa boca deliciosa... esas ganas de estar con ella siempre. Traté de empezar algo con ella, algo que creía iba para serio.

Una lástima que, con el tiempo, me di cuenta que no iba a funcionar. Nunca supe bien por qué, simplemente lo supe. Luciana era perfecta, y era igual a Valeria. El único problema, es que no era Valeria.

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Encontrar un cuaderno que creía perdido con decenas de escritos todos tachados me puso de MUY buen humor (aunque a la mitad no los entienda, como éste, ¿por qué carajo se llama Historia II?

1 comentario:

Maroo dijo...

jajaja me divertis bldo