11/17/2011

Dime quién me lo robó...


Hoy vi a un chico correr feliz, se le notaba en su sonrisa interminable. Tenía un pelo largo rubio y unos ojos celestes enormes, se parecía mucho a mi cuando era chico. Tanto me hizo acordar, que empecé a recordar como pasó mi vida desde que era tan chico y feliz hasta hoy en día.

Yo solía ser feliz, solía correr libre y despreocupado, miro para atrás y me da verguenza ver en lo que me convertí: trabajando donde no quiero, estudiando lo que no entiendo y aguantando poco a poco hasta que llega el momento en que los problemas se van con el humo y el alcohol, y sigo envenenándome, tratando de enterrar todo y rogando que jamás salga a la luz.

Me siento mal, muy mal, cada día me transformo un poco más en lo que nunca quise ser.

1 comentario:

Die dijo...

La tristeza de pensar que ese chico, tan risueño y alegre, probablemente pase por este proceso de deshumanización, por así decirlo.
(Encontré el espacio para decirte que no me canso de leerte y que queremos la historia del crupier de nuevo! Abrazo de rock)