4/01/2011

Consumismo en sí mismo...


¿A qué viene este juego de palabras tan pelotudo? A que Yo siempre me creí un tipo al que no le encajan algo que no quiere, al que no se deja llevar por falsas y modestas maniobras de venta, al cual no le venden gato por liebre. Me consideraba así hasta hace poco tiempo, cuando estaba por entrar al cine y quise comprar unos pochoclos, pero al pagar, me encontré con que tenía dos cocas grandes, dos pochoclos grandes y un paquete de m&m... ¿Qué carajo pasó? Y ahí caí, soy un pelotudo como todos, y me encanta gastar plata.

Basta con que la vendedora me tire un: "Que lindo te queda esa, te rima con los ojos..." y un guiñito cómplice, y entré como un caballo. No importa si Yo quería una remera manga larga negra y me llevé una musculosa gris, soy muy fácil de convencer en ese aspecto.

Por eso creo que Dios me dió el don de ser pobre, para que no peque de ingenuo tantas veces en locales y demás

En fin, ojalá pudiera escribir algo medianamente razonable, pero bueno... hay muchos factores que lo impiden. Entre ellas se destacan: La toz que empeora de vez en mes, la falta de pastillas, la falta de alcohol en sangre y la falta de la concha de tu hermana (literalmente)

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