11/10/2010

Sueños de la niñez...


Recuerdo una tarde en la que solo tenia seis años, mucho antes de la que mediocridad a la que le suelen llamar adultez y los horarios de oficina me arrebataran los sueños de la niñez.

Yo volvía de la escuela muy contento, de la mano de mi mama como solía hacer cada día. Me preguntó si me habían dado un papel, le dije que si y se lo entregué justo cuando entrabamos a casa. Apenas terminó de leer, sus ojos se agrandaron, se llenaron de bronca y su boca empezó a gritar. Ese papel notificaba el rechazo de la beca, por lo tanto, no podría seguir asistiendo a ese buen colegio. Mi mamá no paraba de gritar, todo el tiempo decía que era mi culpa.

- ¿Sabías que no nos dieron la beca, no? Todo porque vos pusiste que teníamos cosas que no tenemos... ¿Sos estúpido o qué? - me gritaba, llena de odio.

- Perdón, es que todos ponían cosas así y no quise ser diferente- le dije, cuasi llorando

- ¿Computadora?, ¿donde carajo tenemos una computadora?

- ... - yo seguía llorando

- Dale! Ya que tenemos computadora, anda a copiarme esto a la computadora... ¡Dale anda!

Grito, mas enojada que nunca. Yo tenía miedo, lloraba y temblaba. Cerré los ojos con fuerza mientras me dirigía a la habitación. Rogaba a todos los santos que aparezca una computadora, obviamente que era imposible, ya que no tenia. Entre con los ojos apretados, los dedos cruzados y con el sueño de encontrarla ahí...

Abrí la puerta y ahí estaba, como siempre, como nunca.

- Ahí esta mamá. ¿que copio?- le dije inocentemente

- ¿Me estás cargando?, no estas en condiciones de nada. Castigado por dos semanas!- y se fué furiosa.

Yo seguí contemplando lo mágico de aquel hecho, y jamás logre entender el por qué mi mamá no pudo verla y Yo si. Será que cuando uno crece pierde la habilidad mas hermosa de todas... la habilidad de hacer realidad sus sueños.

3 comentarios:

CS © dijo...

No te preocupes, entiendo lo que decís, yo también lo pensé mientras lo escribía, pero me era inevitable la rabia. Inevitable, por más careta que sea.

Fuera de eso, estoy esperando los 18 para hacerme un tatuaje que me recuerde exactamente lo que expresaste acá! Es algo que siempre dije que no hay que perder, nunca.

Beso che !

Mar dijo...

caí en tu blog porque caí nose, fue lo mágico de la niñez, eso que los adultos no ven.
beso

Juli~ dijo...

te conozco?
Por cierto,qué lindo lo que escribiste. Muy cierto en algunas cosas, muy triste tambien..